21 julio, 2011

De aquí a la eternidad

Esta entrada es para alguien que conozco hace años, y es una de mis mejores amigas, compañera de locuras, una amiga que siempre nos apoya a muchos que la conocemos y que quiero mucho Michele (Mixha). Ella esta en la foto y espero no se fastidie, sino la quito inmediatamente.

De aquí a la eternidad

Calma
tu sonrisa que guarda
el espíritu de tus formas

Risa
en las sensaciones muertas
que pensamos perdidas

Muerte
en la brisa que olvida
las tragedias

Olvido
por las cosas perdidas
que se perdieron en la mentira

Alma
rajada de sueños
que guardamos a pesar del dolor

Vida
que alimenta los sueños
que buscamos siempre
dentro de nosotros



Esto no es un poema, pero cuando lo leíste dijiste que podría serlo si lo revisaba y lo renovaba, lo voy a hacer en estos días. Quiero que sonrías cuando lo leas y descanses. Espero te guste.
Necesitas estar bien, siempre estás para todos nosotros tus amigos. Ahora necesitas tiempo para ti. Tómalo.
Y deseo lo mejor para tu padre.

07 julio, 2011

Viajo por tu cuerpo

Quiero oler tu cintura
pertenecer a tus partes
esconderme entre tus botones
entre tus bragas
calladito perdido
para que tú no lo notes
quiero estar en  ti
sumergido en tu piel
amaneciendo en tu boca
quiero volar hasta tus pecas
y absorver cada una de ellas
y formar un universo con todo tu cuerpo



Lo escribí ayer, y espero que les guste y a ella también :)

30 junio, 2011

Espero curarme de ti de Jaime Sabines

Esta vez  quiero dejar este poema de Jaime Sabines, que es un maestro de la poesía y a quien muchos admiramos, un favorito y un regalo



Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

Jaime Sabines (libro YURIA)