08 enero, 2009

Leyendo a Esquilo

" Pido a los dioses que me libren de este penoso trabajo, de esta guardia sin fin que estoy haciendo en lo alto del palacio de los Atridas, todo el año alerta como un perro, contemplando las varias constelaciones de los astros de la noche... Siempre esperando... Llega la noche, mas no viene con ella el reposo a mi lecho húmedo de rocío. Jamás le visitan los sueños; en vez del sueño, es el temor quien se sienta a mi cabecera y no me deja cerrar los ojos al descanso. ...¡Venga por fin el dichoso instante que me vea libre de esta fatiga! ¡Aparezca en medio de la noche el fuego de la buena nueva!...Ah condición de las cosas humanas! Prósperas, una sombra puede darles la vuelta; si viene el infortunio, una esponja mojada, arrojada contra ellas, borra el dibujo. Es esto mucho más que aquello, lo que me mueve a la piedad. "


Dejo este fragmento cogido de mi nueva lectura, parte de la Orestíada. Al inicio se me hizo muy penoso y complicado, pero poco a poco he ido tomando y comprendiendo sus historias y sus dramas muy reflexivos.
Les explico, estoy yendo a un grupo de lectura muy interesante que me sirve para conocer nuevas experiencias y poder compartir otros aprendizajes. Pero lo que más me entusiasma es compartir mis escritos aunque aún soy un novato en esto. Tengo algunos amigos que me impulsan y me apoyan. La maga como suelo llamar a una gran amiga, me dijo que Esquilo creó a los personajes dramáticos y por ello es necesario aprender de ellos. A la vez con recomendación, me sugirió a Fausto de Goethe, pienso descubrir los motivos de tal enredo. Por ahora me contento con esperarla aqui en Starbucks, mientras ella llega y escribo esta entrada para ustedes. Esta haciendo mucho calor y seguro me dirá para salir de aquí a buscar algo frío, prostestando sobre su intolerancia al sol. Yo me contentaré con sólo mirarla mientras ella me explica todo este enredo de historias. Espero poder dejar algo mío más adelante que sea digno de publicar.

Dejo esta imagen tomada dsede donde estoy...


04 enero, 2009

un cuarteto


Hace unas semanas después de una conversación telefónica; una buena amiga dedicada a la literatura, me dejó la tarea de leer algunos libros. No fue exactamente una obligación sino un placer escuchar sus sugerencias siempre acertadas. Me explicó la necesidad de leer siempre dos escritores a la vez. Al inicio me pareció algo confuso pero al pasar los días entendí por qué. Supongo que al leer esta entrada sonreirá porque fue la discusión de esa noche, ella impulsiva no deja a veces explicar a uno, pero tenía razón.

La explicación va: Me detuve a a leer a los poetas del 27 y a un par de poetas norteamericanos, Así comencé a leer a Cernuda y Alberti en conjunto con T.S.Eliot. Sentí que era extraño. Hasta que comencé a encontrar ciertas semejanzas y aprendí o mejor explico estoy aprendiendo a encontrar lo que mi amiga suele llamar polifonía en la escritura de cada uno de ellos. Para ello tuve que hacer esta ensalada de autores que voy mezclando para comprender y conocer sus estilos. Soy un autodidacta y no pretendo demostrar nada.


Me interesó mucho uno de los cuartetos de Eliot y se lo comenté antes de ayer y me dijo nueva tarea ahora debes leer a Esquilo.

Aqui dejo fragmento del poema que me impresionó de Eliot traducido por José Emilio Pacheco


Burnt Norton
I
El tiempo presente y el tiempo pasado
Acaso estén presentes en el tiempo futuro
Y tal vez al futuro lo contenga el pasado.
Si todo tiempo es un presente eterno
Todo tiempo es irredimible.
Lo que pudo haber sido es una abstracción
Que sigue siendo perpetua posibilidad
Sólo en un mundo de especulaciones.
Lo que pudo haber sido y lo que ha sido
Tienden a un solo fin, presente siempre.